La evolución de las especies a lo largo del tiempo ha modificado los patrones de transmisión de la información genética, es decir, los modelos de reproducción. Así hasta nuestros días se han mantenido especies con tres tipos básicos de reproducción; seres vivos con reproducción asexual, sexual y otros con mezcla de ambas, presentes en sus ciclos de vida.
La reproducción sexual presenta un mayor coste energético con respecto a la reproducción asexual, sin embargo, paradójicamente el modelo sexual está muy extendido. Entenderlo significa irremediablemente, observarlo desde el prisma de la selección natural en los